ALPHA & OMEGA

“Kate y Humphrey son dos lobos que no lo parecen. Kate es un lobo alfa. Para ella, la disciplina, el deber y la responsabilidad lo son todo. Por otro lado tenemos a Humphrey, un lobo omega; divertido y para el que los amigos y la frivolidad lo son todo. En el mundo de los lobos, los alfa y los omega no encajan con la manada. Así es la ley.Como es la hija alfa del jefe de la manada del oeste, Kate se casará con Garth, el hijo alfa del líder de la manada del este, no por amor sino para prevenir una guerra entre las dos manadas. Pero el matrimonio tiene que esperar cuando, sin que nadie lo sepa, los guardas forestales llevan a Kate y Humphrey de su casa en Jasper Park (Canadá) al Sawtooth (Idaho).Desesperada por volver a tiempo y casarse con Garth y prevenir la guerra, y luchando con los puntos de vista diferentes del otro, la larga distancia y los osos y puercoespines del camino, Kate y Humphrey deben trabajar juntos para volver a casa en su querido Jasper Park, pero Kate y Humphrey pronto descubrirán un nuevo obstáculo. En algún punto del camino, Kate y Humphrey se han enamorado”.

EL LOBO FANTASMA


Aquel invierno fue triste y frió. Nevaba copiosamente cuando sucedieron los hechos que relatare a continuación:

Era una casa antigua, de esas de vecinos antiguos también. La escalera que llevaba a los distintos domicilios, vieja, desvencijada, llena de recovecos obscuros.



De pronto, varios vecinos empezaron a quejarse de que oían los aullidos de un perro que les causaban mala espina y les interrumpían el sueño.


Sabían que Riojana tenía Tres perros y claro automáticamente ni cortos ni perezosos, fueron a pedirle que por favor hiciera callar a los perros.

Ella se sorprendió ya que no había oído nada y les tranquilizo diciéndoles que sus perros dormían como angelitos. El problema no termino ahí , y la cosa fue a más Los vecinos después de reunirse y debatir el tema , decidieron darle un toque de atención.

_ Riojana, hija, -dijo uno

_ ¿Pero que no oyes a tu perro? -soltó otro

_ ¿Qué perro? -pregunto Ella

_ A cual va a ser -dijeron 

_ Te lo has vuelto a dejar en la escalera -apostillaron




_ Has tenido al Lobito toda la noche llorando y arañando la puerta con su patita para poder entrar.

_ ¿Pero es que no lo oyes? -repitieron al unísono

A Ella le dio un vuelco el corazón y se agarró al quicio de la puerta para no caerse de bruces por poco se desmaya.

Entonces cayó en la cuenta de que sus vecinos no sabían que su Lobito, ya no estaba con ella, debido a los días que estuvo encerrada en su casa sin hablar con nadie, ahogando su pena como buenamente pudo.

Desde aquel día, cada noche cuando se iba a dormir, dejaba la puerta entreabierta y en un cuenco un trocito de chocolate.

Cuando se acostaba, a veces le parecía ver que su almohada se estremecía, como si tuviera un peso encima.

Ella no lo vio nunca pero por las mañanas el trocito de chocolate había desaparecido.

Los aullidos, no se oyeron nunca más!

EL LOBO Y LA LUNA


Una noche triste y desolado
Un lobo deambulaba
Triste y cansado
Caminaba con descanto.


Miraba a la luna
Bella y desinteresada

De todo lo que pasaba abajo

Incluyendo al lobo que le exclamaba su llanto.


El decía: luna, que dichosa eres
Acompañada de todos los seres celestes

Y yo solo y abatido

Exclamando mi llanto al olvido


La luna tierna lo miraba

Y de él se apiadaba

Y le dijo: lobo solo ya no estarás
Por que todas las noches conmigo hablaras.


El lobo feliz le pidió que se lo prometiera
Y él en las noches la esperaría

No importaba la noche que fuera

El nunca de esperar se cansaría.

Y así fue todas las noches ellos hablaban
Esperando la llegada del alba
El lobo siempre aguardando
Mientras tanto esperaba a la luna aullando

Los años pasaron
Y todas las noches ellos conversaba
Sin importar el tiempo que les pasaba
Pero cada noche la luna se alejaba un poco mas
Y el lobo casi no lo podía notar

Hasta el fatídico día
En el que el lobo con la luna ya no se entendía
El le aullaba pidiendo que regresara


Que no lo dejara solo
No quería caer en el abismo que antes lo abatía

Pero la luna lejos de él

No lo podía ver


Y al llegar el alba
Parecía que el mar se la tragaba

Desde entonces el pobre lobo

Camina desamparado y solo


Aullando todas las noches
Pidiéndole a la luna que regrese

A ser nuevamente su amiga.


Que haga a un lado su soledad
Y que vuelva a ser tierna y dulce

Con el ser que alguna vez la llego a amar.


La luna triste siempre observa la tierra
Esperando regresar un día y ver

A su amigo esperándola con alegría.